TANTRA

El sexo tántrico es una práctica milenaria que se remonta a los siglos V y IV a.C. en India y Pakistán y que nació para contrarrestar las creencias religiosas de la época que condenaban el sexo y el placer. Según la mitología hindú, las deidades Shakti (principio masculino) y Shiva (principio femenino), crearon el universo a través de su cópula y de su danza, es decir, de un acto de amor y de erotismo que puede representarse una y otra vez en el microcosmos de cualquier pareja. Así, el Tantra concibe el placer sexual como una experiencia sublime y el cuerpo humano como un templo sagrado.

En El Salón Erótioc de Barcelona podrás disfrutar de shows eróticos y extáticos, y de diferentes conferencias sobre esta práctica milenaria. Conoce, explora y aprende más sobre la práctica del erotismo tántrico tanto en pareja, solo como acompañado de amistades.

De momento os contamos un pequeño secreto sobre: Las cuatro llaves imprescindibles para vivir una experiencia tántrica:

  1. Disfrutar del sexo con los cinco sentidos. “La primera, y más importante, es estar concentrado únicamente en ese momento”, afirma Jiménez. Vivir el presente es esencial para poder satisfacer al otro, y a uno mismo.
  2. Compartir los deseos. Es decir, expresar física o verbalmente lo que nos gustaría hacer o lo que nos está gustando. “El resultado siempre va a ser positivo, ya que el deseo y placer, cuando se expresan, se retroalimentan y crecen”, dice Jiménez. Y a la vez, añade, dar a conocer a la otra persona tu sentimiento de placer produce un efecto afrodisíaco.
  3. Quererse a uno mismo. Para disfrutar de los demás hay que hacerlo, primero, de uno mismo. Por eso, Jiménez advierte que el autoestima es básico para poder vivir una sexualidad sana.
  4. Movimiento armónico y fluido. Más que utilizar unas técnicas concretas, lo esencial del Tantra es mantener durante el acto sexual una actitud receptiva y de escucha. “Hay que conseguir guardar el equilibrio entre lo que das y lo que recibes. Por ejemplo, si las dos personas quieren una aventura apasionada en la cocina, es Tantra. Pero si uno de los dos estaba buscando un momento más relajado, o no se siente cómodo en ese lugar, la comunicación no ha funcionado, y eso no es Tantra”, explica.